El camino estrecho al norte profundo.

Flanagan, Richard

Año de publicación: España 2016, Australia 2014.

Editorial: Random House. 448 págs.

En el pistilo

se demora una abeja.

No quiere irse.

BASHO.

Con este haiku del poeta japonés del siglo XVII Basho introduce su novela el escritor australiano Richard Flanagan con la que ganó el Man Booker del año 2014, “ El camino estrecho al norte profundo”, es su extraño título que también corresponde a un famoso haiku de Basho. La dedicatoria es para el prisionero de guerra número 335, su padre, que falleció justo cuando  terminaba la novela inspirada en él. Bajo la dedicatoria una cita de Paul Celan, “Madre, escriben poemas”, y que refleja la idea principal en la cual gira la historia del libro, la esencia de la crueldad humana.

 

.   Es una novela sobre la vida de Dorrigo Evans, sí, Dorrigo, un nombre tan ridículo para los castellanohablantes pero con una intensa y sobrecogedora  historia que nos cuenta Flanagan. Dorrigo nace en Tasmania, la pequeña isla empobrecida que está ubicada al sur de Australia. El libro gira sobre dos ejes, Flanagan con una maestría literaria soberbia, y utilizando la técnica cinematográfica de los flashback, dibuja la vida del protagonista sobre dos niveles narrativos, por un lado, el periodo de la Segunda Guerra Mundial cuando Dorrigo es prisionero de los japoneses en Birmania donde durante la construcción del famoso ferrocarril, de tan triste recuerdo, que uniría la Indochina Francesa con el continente indostánico, y por otra parte con la historia de su amor incestuoso con la mujer de su tío.

La historia de los prisioneros australianos durante la Segunda G. M. es la gran historia de Australia, como para los españoles puede suponer la Guerra Civil o para los rusos el periodo soviético. Me ha llamado la atención, sobre todo, como a pesar de vivir un hecho tan cruel (las narraciones de los detalles del campo de prisioneros son totalmente estremecedores y no hay nada del romanticismo que muchas películas antiguas transmiten al espectador), Dorrigo recordaba su amor y pensaba en su amor, en los sucesos acaecidos en su vida íntima, y que esto era para él lo más importante. Aquí el autor juega con la impresión que causa al lector que en una situación tan deshumanizada, el protagonista tenga ilusión para recrear sus recuerdos más preciosos en el interior de su cabeza.

Pero como da a entender en su introducción, hay más cosas en el libro. Parece imposible que en 448 páginas se aborden tantos temas, la infancia empobrecida en Tasmania, las relaciones sociales, la mentalidad de los militares japoneses, los sucesos de la guerra, las relaciones familiares, la propia personalidad de Dorrigo (exitoso médico pero desastroso marido), la dualidad de los sentimientos humanos, y como he dicho la inabarcable crueldad de gentes cultivadas que aun escribiendo poemas y recitándolos a diario eran capaces de asesinar y torturar sin tener un atisbo de remordimiento. Flanagan se mete en la cabeza del capitán japonés a cargo de la construcción de la famosa línea, y sus pensamientos son de una altura literaria sobrecogedora.

El eje de la novela es la crueldad con la que el ejército japonés afianzó sus conquistas en el continente asiático, y los matices filosóficos son los protagonistas de la segunda mitad de la novela. Hace poco comentando este asunto con un amigo con el que coincido en el interés y la afinidad con la cultura japonesa, se preguntaba como un pueblo que tiene en los valores de la educación y la virtud pudo hacer tamañas atrocidades en la primera mitad del siglo XX, a lo que añadí que no solo eso, sino que hay muy pocos sentimientos de culpabilidad e incluso responsabilidad ( recordemos que Japón no reconoce haber cometido crímenes de guerra en sus actuaciones bélicas como le acusan los países a los conquistó).

Sé que hay muchas personas que sienten rechazo a leer historias de sufrimiento, pero ésta merece mucho la pena. A veces es necesario conocer las sombras de la humanidad para tener un futuro más luminoso, y reconocer los errores y las vergüenzas.

Otro tema del libro es el amor incestuoso, os lanzo el dilema, ¿es justificable, si el amor es verdadero, asumir las consecuencias, y rechazar las convecciones jurídicas y sociales?, ¿es legítimo amar a una persona que no debes amar?… Dorrigo…, no pienso contarlo.

* Hay una película australiana con una actuación magistral de Colin Firth y algo menos magistral de Nicole Kidman, que aunque no está basada en la novela si trata el tema de la crueldad implícita de los japoneses con los prisioneros. Se llama “Un largo viaje” del director Jonathan Teplitzky (2013).

            ** También más mediática hay otra película de Angelina Jolie, del año 2014, “Invencible”, pero mejor no perdáis el tiempo con ella, y leed a Flanagan.