GUERRA, ¿PARA QUÉ SIRVE?

Morris, Ian

Año de publicación: España 2017; Estados Unidos 2014.

Editorial: Ático de los libros.    640 págs.

 

Pongamos que tenemos la Guerra como concepto histórico. Entendamos que vamos a analizar los conflictos bélicos desde dos puntos de vista: histórico, cómo influencia en el curso de la historia, y desde el punto de vista humano, es decir, como fenómeno violento inherente a nuestra condición de animales inteligentes. Juntemos en un coctel con  erudición, un poco de picante con algunos chistes anglosajones y de ahí sale este libro de Ian Morris.

Guerra ¿para qué sirve? Se establece en la idea general de que la guerra es el motor evolutivo de la historia. La guerra como herramienta política de primer orden ha servido desde el principio de los tiempos para que las sociedades humanas se vuelvan más extensas, más poderosas y lo que es más curioso para los no interesados en el tema, más seguras. Es decir la guerra y sus efectos han mejorado las sociedades de forma rápida y efectiva.

Las opiniones de Morris pueden resultar controvertidas, audaces pero no faltas de datos e incluso críticas a sus argumentos por  incompletos o simplistas, pero no por ello la lectura resulta más interesante. En mi modesta opinión, creo que los fenómenos caóticos son a veces más trascendentales que si tomamos los hechos como acontecimientos globales que pueden tener consecuencias en las civilizaciones vecinas.

Es posible que resumir la historia como una búsqueda del poder supremo sea un argumento llano y que seguramente son muchas las circunstancias afines o no entre ellas las que determinan los episodios históricos o el devenir y el progreso de las distintas culturas. Pero aun así, estemos a favor o en contra de las tesis de Morris, el libro es de una lectura divertidísima  desde el punto de vista comparativo y además podemos aprender muchísimas cuestiones de las que Morris en un eminente exponente, como son la arqueología o la antropología y de las que muchos somos grandes ignorantes.

El libro también termina con una exegesis de las guerras futuras, del efecto de la computación y de la tecnología en la guerra moderna y que pueden sorprender bastante, aunque el autor tiene buenas conexiones con el ejército americano y parece saber muy bien de lo que habla.

Un chimpancé y un bonobo luchando, una especie es agresiva de forma individual y la segunda ataca en grupos. Las especies adaptan la guerra y la agresividad para conseguir sus objetivos.

Es muy llamativo que el gran poder militar  haya conllevado, según Morris, a lo largo de la historia en grandes periodos de paz, que el establece en 4 : la pax romana, la pax britannica, la pax americana y por último “la que disfrutamos hoy en día”, la pax technologica. Establecer el curso de la historia en compartimentos estancos al modo decimonónico en pleno siglo 21 es muy anglosajón y academicista, pero no deja de ser aclarativo de los argumentos del historiador británico.

La tecnología ha llevado a un punto muerto que el concepto de guerra convencional ya se ha descartado plenamente por todos los ejércitos, la guerra del futuro, si se produce sería una guerra de superordenadores y robots, y la rapidez y la toma de decisiones adecuadas será la clave de la victoria, pero el daño sería tan gravoso para el planeta que la ventaja (o recompensa como llama el autor) para el bando vencedor sería tan paupérrima y menos ventajosa que permanecer sin hacer nada. Este juego de las recompensas es uno de los argumentos más llamativos de Morris, pero para conocerlo tendréis que sumergiros en las páginas del libro.